El origen del Sistema de Seguridad Social en el Ecuador se remonta a principios del siglo XX al dictarse las leyes que amparaban a los empleados públicos, educadores, telegrafistas y dependientes del poder judicial. Luego, se creó la Caja de Pensiones, para proteger a los
empleados públicos, civiles, militares y bancarios con beneficios de jubilación, montepío civil y fondo mortuorio. Lo que pasó a ser después el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. A más de ellos, el Ecuador cuenta con 3 grandes institutos dentro de este sistemas: el Instituto de Seguro Campesino, el Instituto de Seguridad Social de Fuerzas Armadas, y el Instituto de la Seguridad Social de la Policía Nacional. Sin embargo, hay otras instituciones que están contempladas dentro del sistema de seguridad social, aunque se gestionan de forma específica como nuestro Fondo de Cesantía de la CTE. Estos, actúan como un componente de protección social para los trabajadores, que reciben estos fondos acumulados en caso de desempleo o jubilación, y se encuentran regulados por la legislación de cada país.
Detrás de cada fondo, institución o entidad que administra estos recursos, existe una gran responsabilidad: velar por la estabilidad, la solidez y el correcto funcionamiento de todo el sistema y en el caso del Fondo FCPC-CCV-CTE asegurar que las prestaciones se cumplan. La seguridad social no se sostiene únicamente en leyes o reglamentos; se sostiene en valores, principios y buenas prácticas que garantizan su sostenibilidad en el tiempo.