SEGURIDAD SOCIAL : COMPROMISO CON EL FUTURO DEL ECUADOR

Hablar de seguridad social es hablar de protección, de solidaridad y de confianza. Es un sistema que no solamente busca entregar prestaciones o beneficios, sino que representa el respaldo colectivo que las personas construyen para cuidarse entre sí frente a los riesgos de la vida: la enfermedad, la vejez, la pérdida del empleo o un accidente.

El origen del Sistema de Seguridad Social en el Ecuador se remonta a principios del siglo XX al dictarse las leyes que amparaban a los empleados públicos, educadores, telegrafistas y dependientes del poder judicial. Luego, se creó la Caja de Pensiones, para proteger a los

empleados públicos, civiles, militares y bancarios con beneficios de jubilación, montepío civil y fondo mortuorio. Lo que pasó a ser después el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. A más de ellos, el Ecuador cuenta con 3 grandes institutos dentro de este sistemas: el Instituto de Seguro Campesino, el Instituto de Seguridad Social de Fuerzas Armadas, y el Instituto de la Seguridad Social de la Policía Nacional. Sin embargo, hay otras instituciones que están contempladas dentro del sistema de seguridad social, aunque se gestionan de forma específica como nuestro Fondo de Cesantía de la CTE. Estos, actúan como un componente de protección social para los trabajadores, que reciben estos fondos acumulados en caso de desempleo o jubilación, y se encuentran regulados por la legislación de cada país.

Detrás de cada fondo, institución o entidad que administra estos recursos, existe una gran responsabilidad: velar por la estabilidad, la solidez y el correcto funcionamiento de todo el sistema y en el caso del Fondo FCPC-CCV-CTE asegurar que las prestaciones se cumplan. La seguridad social no se sostiene únicamente en leyes o reglamentos; se sostiene en valores, principios y buenas prácticas que garantizan su sostenibilidad en el tiempo.

“En Ecuador, la seguridad social
protege a todos los ciudadanos
en cada etapa de la vida.”

Valores que sostienen la confianza

La honestidad es la base de toda institución que maneja recursos de terceros. Sin transparencia no hay confianza, y sin confianza no hay sistema que perdure. Los partícipes deben tener la seguridad de que cada aporte que realizan es administrado con responsabilidad, pensando en su bienestar presente y futuro, considerando el acceso a la información, en línea, que brinda el Fondo a sus participes. Para ello, por ejemplo, el Fondo de Cesantía de la CTE cuenta con una app intuitiva y eficiente desde la que se pueden realizar todas las consultas sin salir de casa.

La solidaridad es otro pilar esencial. La seguridad social no es un esfuerzo individual, sino colectivo. Todos aportamos para que quien lo necesita hoy reciba apoyo, con la certeza de que mañana, si nosotros lo necesitamos, el sistema también nos respaldará. En este apartado, la confianza de los más de 4900 partícipes demuestra que es un sistema organizado.

Y, finalmente, la responsabilidad. Las decisiones que se toman dentro de las entidades de seguridad social deben estar guiadas por el bienestar común, por el uso adecuado de los recursos y por la búsqueda de la mejora continua en los servicios que se brindan. En el caso del Fondo de Cesantía de la CTE existen políticas y normativa además de departamentos con especialistas encargados que logran inversiones responsables y que continuamente exista un manejo adecuado del dinero.

Buenas prácticas que fortalecen el
sistema

Una entidad sólida es aquella que planifica, evalúa y mejora constantemente sus procesos. Cumplir con la normativa no debe verse como una carga, sino como una oportunidad para demostrar orden, disciplina y compromiso.

Las buenas prácticas incluyen la gestión prudente de los recursos, la capacitación constante del personal, la rendición de cuentas clara y oportuna, así como la comunicación transparente con los partícipes. Cuando las instituciones informan con claridad, las personas confían más y se involucran activamente en el cuidado del sistema, prácticas que el Fondo viene cumpliendo desde el inicio de sus operaciones.

 

La tecnología también juega un papel importante. Aunque la inteligencia artificial y las herramientas digitales ayudan a mejorar la eficiencia, la calidez humana no debe perderse. El trato amable, la empatía y la atención personalizada siguen siendo esenciales. Recordemos que detrás de cada trámite o número hay una historia, una familia y un proyecto de vida.

Un compromiso de todos

La seguridad social es una construcción colectiva. Recordemos que en Ecuador, de una forma u otra esta seguridad social se ha constituido como acceso a la salud pero también a las prestaciones por jubilación y que hoy en día peligran ante el déficit significativo, que en 2025 se estima en alrededor de $3.593 millones para pensiones. Por eso, es importante entender que, la seguridad social, no depende solo de quienes la administran, sino también de cada afiliado que aporta, pregunta, se informa y exige transparencia. Mantener un sistema estable y confiable es tarea compartida, cada decisión ética, cada gestión responsable y cada acción honesta se traducen en tranquilidad para miles de familias. Por eso, cuidar la seguridad social es cuidar del futuro y el de las próximas generaciones.

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart