Entendiendo el mundo de los productos y servicios financieros en Ecuador
No dejes tu Dinero al Azar: Toma el Control
Seguramente usted posee una cuenta bancaria como única forma de ahorrar y generar algo de ganancia, pero no tiene idea de cómo funcionan otros recursos: las acciones, los bonos o el papel comercial que podría traerle beneficios, aquí se lo contamos.
Según datos recientes en investigaciones sobre inclusión financiera realizadas en Ecuador, como las de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD), el 83% de la población adulta (10.4 millones de personas) cuenta con algún tipo de producto financiero. Y así mismo se calcula que aproximadamente 4.7 millones de ecuatorianos están excluidos del sistema financiero. ¿Cómo diversificar mi dinero a través de estos productos? ¿Existen servicios financieros y cómo funcionan?
El mundo del dinero a veces parece un laberinto. Sin embargo, ahora son muchas las instituciones que ofrecen estrategias y ayudas para manejar este recurso de forma inteligente. Existen productos y servicios financieros ofrecidos por diferentes compañías que permiten organizar las finanzas y lograr diversas metas durante la vida. A las herramientas se les llaman productos financieros y a lo que esas instituciones hacen por nosotros, servicios financieros. Son como las piezas de un rompecabezas que nos permiten ahorrar, invertir, pedir dinero prestado o protegernos de problemas.
De manera didáctica, los productos financieros son como macetas en las que se coloca la semilla (el dinero que se posee) para que pueda crecer fuerte y rentable.
Y el servicio financiero es como el jardinero amable que te aconseja qué maceta usar, te explica cómo funciona la herramienta o te ayuda a instalar la sombrilla. En Ecuador, las instituciones financieras (bancos, cooperativas, etc.) son como esos «jardineros» que nos ofrecen un montón de «macetas y herramientas» para que nuestro dinero se mueva, crezca y nos ayude a lograr nuestros sueños.
A nivel nacional, según el Informe de resultados y estadísticas de inclusión financiera del Banco Central (correspondiente al segundo trimestre del 2023), las entidades financieras ponen a disposición de sus clientes una variedad puntos de atención para acceder y utilizar productos financieros. Entre ellos están: oficinas (matriz, sucursales, agencias), cajeros automáticos, corresponsales no bancarios (CNB – correspondientes al sector privado), corresponsales solidarios (puntos de atención de las cooperativas de ahorro y crédito), agentes auxiliares (como Servipagos) y puntos de venta electrónica (POS). Hasta el final del segundo trimestre de 2023, se habían identificado un total de 52.421 puntos de atención.
Y ¿qué productos se ofrecen dentro de estos puntos con los que yo como ciudadano puedo contar y qué tan rentables son?
Las entidades financieras ecuatorianas ofrecen productos financieros de captaciones (depósitos) o colocaciones (créditos). En el caso de las colocaciones, se incluyen créditos basados en los diferentes segmentos de crédito vigentes y tarjetas de crédito proporcionadas por las entidades financieras. Por otro lado, los productos financieros de captaciones corresponden a las cuentas de ahorros, cuentas corrientes y depósitos a plazo.
En los últimos (captación) se encuentran, por ejemplo, los depósitos a plazo fijo y los fondos de inversión que continúan siendo opciones populares pues pagan más intereses que en una cuenta de ahorro normal. La regla es que no puedes sacarlo antes de tiempo sin una penalidad. También se encuentran las cuentas corrientes y ahorro, además de los certificados de depósito. En los segundos (colocación), se encuentran todos los productos que te prestan dinero para poder realizar créditos y financiar proyectos, aquí se describen, los créditos bancarios y de cooperativas: para
los créditos bancarios y de cooperativas: para comprar algo grande, para empezar o hacer crecer los negocios, o para cubrir gastos inesperados; debe devolverse en cuotas, pagando un extra (intereses) por usar ese dinero. También están las líneas de Crédito, que son como tener un «cupo» de dinero siempre disponible en el banco hasta un cierto límite. Puede usarlo cuando lo necesite y sólo paga intereses por la cantidad que utilice.
En el caso de las empresas, el factoring es una de las mejores opciones, si la compañía vendió algo y tiene una factura por cobrar, pero necesita el dinero pronto, una institución financiera adelanta ese dinero. Ellos se encargan de cobrar la factura después. Así las empresas tienen liquidez al instante. Y, por último, los seguros de vida, salud, propiedad y vehículos cuya innovación se manifiesta en la personalización de pólizas y la eficiencia en la gestión de reclamaciones, se paga una cuota pequeña (prima) cada cierto tiempo, y si pasa el imprevisto, la aseguradora te ayuda a cubrir los gastos.
Es vital conocer de los conceptos, características y usos de los diferentes productos financieros. Además, a todo esto, hay que sumarle que cada producto se encuentra debidamente respaldado en el ecosistema digital, entorno que facilita las transacciones y que permite la rapidez de las gestiones. Sin duda el futuro de las finanzas se encamina hacia un medio altamente interconectado, donde los servicios financieros estarán cada vez más integrados en nuestra vida diaria, es por lo que debemos conocer de qué se tratan, y también reconocer que gracias a las nuevas herramientas como la IA evolucionarán hasta hacerlos más transparentes, inclusivos, eficientes, personalizados y seguros. Para los consumidores, significan mayor control sobre sus finanzas y una gama más amplia de opciones.
